Cómo Funciona el Miedo en la Mente del Emprendedor

Los temores no son más que estados mentales. Creencias delimitadas por la información que recibimos durante toda nuestra vida. Ahora bien… el estado de la mente de cada quien se haya sometido a control y dirección. Es decir, que nosotros mismos podemos decidir qué hacer con ese temor.

 

Tanto al principio como durante el desarrollo de un emprendimiento podemos experimentar miedo de diferentes maneras. Créeme, TODOS, absolutamente todos tenemos miedos. Inclusive los dueños de las grandes corporaciones que son mundialmente reconocidas. Sin embargo, la actitud de estas personas frente al miedo es probablemente una de las diferencias más sobresalientes que lo diferencian de una persona común y corriente. Qué haces con el miedo es lo que te puede hacer crecer o no en tu negocio.

El día de hoy quisiera compartirte un concepto muy interesante de uno de mis libros preferidos: “Piense y Hágase Rico”, de Napoleón Hill, donde explica de una forma muy clara qué es lo que sucede con el miedo en la mente de las personas. Y no sólo con el miedo, sino también con cualquier impulso de pensamiento emitido por nosotros y por otras personas. Según Napoleón Hill, todos nosotros somos capaces de generar y emitir impulsos desde nuestra mente en forma de señales invisibles pero igual de potentes que una señal de radio o de wi-fi. El autor señala:

“Los impulsos del pensamiento del hombre comienzan a trasladarse de inmediato a su equivalente físico al margen de que esos pensamientos sean voluntarios o involuntarios. Los impulsos de pensamiento que son captados de simple casualidad (otras mentes) pueden determinar el destino financiero, empresarial, profesional o social con la misma seguridad que los impulsos de pensamiento que uno crea con intensión y diseño”

Todo ser humano tiene la capacidad de controlar su propia mente por completo. Con ese control, cada persona puede abrir su mente a los impulsos de pensamiento emitidos por otros cerebros o cerrarla si así lo desea. El problema es que la mayoría de las personas no saben distinguir las influencias negativas de los individuos que los rodean. Sobre todo porque la mayoría de las veces no se hace consciente.

Otra oración que me llamó la atención es: “Sin duda, la debilidad más común de todos los seres humanos es la costumbre de abrir sus mentes a la influencia negativa de otras personas”, con lo que podemos suponer que debemos prestar más atención a nuestros círculos de influencia y trabajar en nuestra mente para programarla de manera positiva con hábitos productivos y superadores. Una de las que yo considero las tareas más difíciles del emprendedor consiste en desaprender viejas creencias, para poder ocupar ese espacio con nueva información que nos ayude a lograr nuestros objetivos. Todas las barreras están en tu mente. Por eso, el conocimiento siempre fue y siempre será sinónimo de PODER. Invierte en tí, invierte en más conocimientos.

 

 

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