Los 4 Pasos del Proceso Para Ganar-Ganar

El ganar-ganar es una filosofía que procura el beneficio mutuo y donde todos se comprometen con el plan de acción. El escenario es cooperativo, no competitivo y al mismo tiempo propone una mentalidad de abundancia donde siempre hay mucho para todos.

 

Pensar en ganar-ganar es uno de las aptitudes que propone Stephen Covey en su gran éxito “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”. En este libro nos explica que si bien la filosofía de ganar-ganar es la más efectiva de todas, también existen paradigmas alternativos que utilizamos en la vida diaria, incluso inconscientemente, que nos generan dificultades  a la hora de alcanzar nuestras metas. Tal es el caso de gano-pierdes, que tiene un enfoque autoritario donde la persona se impone para lograr lo que persigue. Otro es el pierdo-ganas, donde la persona se reprime demasiado intentando agradar o apaciguar. También existe el pierdo/pierdes, que es el resultado de reunir a dos personas egoístas y sin dirección interior. Y por último está el gano, que se refiere a personas que les importa conseguir lo que quieren y asegurarse sus propios fines. Cada uno de estos paradigmas están por debajo del ganar-ganar. Por esa misma razón el día de hoy quiero compartirte un proceso de 4 pasos que tienes que implementar para adoptar el hábito de ganar-ganar.

Es importante que entiendas que esta forma de pensar y de actuar está condicionada principalmente por las emociones. Nuevamente aparece la necesidad imperiosa de trabajar en nuestra inteligencia emocional. Es por eso que formar este hábito dependerá en gran parte de tu constancia y de un cambio radical en tu programación mental. Considera desarrollar la paciencia y mantenerte enfocado en tus objetivos con consciencia de equipo. Presta atención, estos son los cuatro pasos:

1- Contemplar el problema desde otro punto de vista:

Procura entender y dar expresión a las necesidades y preocupaciones de la otra parte. Muchas veces sucede que queremos imponer nuestra forma de hacer las cosas porque suponemos que cada persona es egoísta y no le interesan nuestros objetivos. Pero si somos capaces de demostrarle a la otra persona que si nos interesa y que somos capaces de entender sus necesidades, podemos trabajar juntos para generar sinergia y lograr nuestras metas más rápido y mejor,

2- Identificar las cuestiones claves implicadas

Hay puntos claves que deben contemplarse, cosas que son realmente importantes para nosotros y para la otra parte que no podemos ignorar. En este punto añadiría que es un buen momento para establecer reglas que determinen qué cosas se pueden hacer y que cosas definitivamente no son negociables.

3- Determinar qué resultados constituirán una solución totalmente aceptable

Se refiere a la situación exacta en la que las dos partes implicadas se darán por satisfechas. Para ello es necesario saber exactamente qué es lo que busca cada parte y comprometerse seriamente a trabajar en equipo para conseguirlo.

4- Identificar nuevas opciones posibles para alcanzar esos resultados

A partir de ahora, tenemos que trazar un plan en donde cada parte se vea comprometida. Algo realmente increíble es que siempre existe una forma de alcanzar los resultados que se desean trabajando en equipo. Tal vez, lo que más necesitarás en esta parte del proceso es una gran dosis de creatividad para poder encontrar una solución que se adapte a las necesidades de ambos.

 

Al principio tendrás que hacer un esfuerzo por asimilar y poner en práctica estos cuatro pasos, pero más adelante podrán formar parte de tu propia filosofía de trabajo. Seguramente te darás cuenta de los beneficios que tiene pensar en ganar-ganar no sólo a largo plazo, sino también durante el proceso. Sobre todo si trabajas con otras personas o tienes que liderar proyectos. El hábito del liderazgo interpersonal efectivo es ganar-ganar.

 

 

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