Algunas Señales que te Permiten Detectar un Autoempleo

Muchas de las personas que han optado por abrir su negocio y han logrado hacerlo rentable, continúan trabajando en él después de varios años. Un negocio personal debería ser creado con el fin último de desprenderse de él para obtener libertad. Caso contrario lo que tienes no es un negocio, es un autoempleo.

 

Existen, en el mundo de las finanzas personales, dos formas diferentes de generar ingresos. La primera de ellas es intercambiando tiempo por dinero, que es por cierto la que utiliza la mayor cantidad de personas al rededor del mundo. La segunda de ellas es haciendo que el dinero trabaje por nosotros. Esta segunda forma es la que utilizan las personas más ricas del mundo y en la que todo aquel que quiera disfrutar de su libertad financiera debería enfocarse. Por desgracia, la educación que recibimos desde pequeños nos priva de esta perspectiva. Sin embargo, todo aquel que se empeñe en adquirir estos conocimientos es capaz de comprender y trabajar de manera ordenada para lograr este objetivo.

Las personas que tienen que levantarse para abrir su local, controlar a sus empleados y estar pendiente las 24 hs de todos los problemas que acarrea un negocio, terminan por convertirse en esclavas de su proyecto. Si este es tu caso, recuerda que delegar tareas va a ser que tu negocio avance al próximo nivel. No nos confundamos, un emprendedor que busca libertad financiera tiene un plan para desprenderse de su negocio después de un tiempo considerable. Si no tenemos un plan para salir, entonces caemos en la trampa del autoempleo. El día de hoy quiero compartirte algunas señales de un autoempleo para que las tengas en cuenta y puedas solucionar este problema apalancándote de los recursos que tienes disponibles.

 

1- El nombre del negocio es tu nombre

Existen muchos profesionales que han decidido abrir un negocio que lleva su nombre en el letrero. El problema de esto es que nadie más puede ser capaz de atender ese negocio. Si tuvieras que vender esa empresa… ¿Crees que alguien lo compraría? ¿Serías capaz de desprenderte de un negocio que lleva tu nombre? La mayoría de las personas no. Por esa misma razón es aconsejable que no lo hagas. Tu quieres libertad, no asegurarte un trabajo de por vida.

2- Tus empleados te requieren para todo

Nadie puede hacer nada sin tu consentimiento. No sólo me parece poco práctico sino que también es un factor limitante para todos tus empleados. Además no me llamaría la atención estar recibiendo llamadas permanentemente para solucionar problemas que podría solucionar otra persona.

3- Tus ingresos se detienen si tu te detienes

Intercambiar tiempo por dinero es un problema. Si dejas de dedicarle tiempo a tu negocio, los ingresos se detienen. Imagina que te enfermas o que tienes un accidente que no te permite salir de la cama durante una semana. Definitivamente esa semana será muy triste.

4- Tus clientes necesitan de tu atención personal

Creer que sólo tu puedes atender a tus clientes es otro error. Tengamos en cuenta que lo que buscamos es libertad y calidad de vida. Lo que puedes hacer para solucionar esto es entrenar a otras personas que atiendan a tus clientes tal como tu lo harías o incluso mejor. Al principio puedes supervisar el trabajo de estas personas y si lo hacen bien, con el tiempo ir desprendiéndote de tu negocio.

 

Recuerda, si un negocio no es capaz de crecer y generar ingresos sin tu presencia tu libertad se verá afectada. Lo que puedes hacer es comenzar a plantearte la idea de delegar todo tu trabajo a otras personas que quieran trabajar en tu proyecto y que inclusive sean mucho más calificadas que tu. Así es, no necesitas ser el mejor en todo, de hecho es muy poco probable que lo seas y si es así tienes un problema. Puedes contratar personal especializado y dedicar tu tiempo y energía a otras actividades más rentables.

 

 

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